Programa 28 ya disponible en Megavideo.
17 Noviembre 2009
13 Noviembre 2009
En esta ocasión Gustavo Morales es nuestro invitado. Periodista habitual en tertulias de varios medios de comunicación, experto en cuestiones de armamento, geoestrategia y relaciones internacionales, analizamos con él la caída del muro de Berlín y el final del comunismo desde una perspectiva crítica que pone en su sitio tanto a los soviéticos como a sus socios occidentales y examina lo que aun queda del comunismo. También abordamos cuestiones como el secuestro del atunero Alakrana o la retirada de crucifijos en las escuelas italianas.
13 Noviembre 2009

Pero hemos dicho aparentemente y lo hemos dicho a conciencia. Y hemos dicho también que fue la victoria parcial – efímera, cabría decir - de la Europa cristiana, que no es la que cínicamente ha celebrado el acontecimiento 20 años después.
Y es que hoy el único muro que no permanece en pie es el que se vende a los turistas en la puerta de Brandemburgo como si fuera auténtico. Los demás están donde estaban.
Fue la auténtica Europa cristiana, la que apoyada en valores indiscutibles, como la libertad del ser humano, construyó Solidaridad en Polonia, desde abajo y derrocó los viejos regímenes. Fue Juan Pablo II quien gritó al inicio de su pontificado “no tengáis miedo”, en lo que después fue un desafío. Fue la Europa nacida del pueblo luchador, trabajador y convertido en ejército popular, la que derribó el muro.
No fue tampoco la Europa que después se negó a reconocer en su Constitución la esencia cristiana que la hizo posible y que paso a paso, inexorablemente, avanza hacia su destrucción, tal y como Ramiro dijera de los pueblos sin patria, sin el necesario sentimiento patriótico esencial en la médula misma de sus gentes. No fue desde luego la Europa que desde Estrasburgo juzga el crucifijo en las escuelas como ultrajante, para los alumnos no católicos, mientras se deja invadir por ritos, gentes y costumbres de otras culturas a las que ni tiene el valor de enfrentarse, ni la intención de hacerlo. Sigue en pié, por tanto, la Europa de los mercaderes sin valores y la Europa del panteísmo anticristiano.
Sigue en pié también el comunismo. Es cierto que fue desplazado de Polonia, Hungría, Bulgaria, Checoslovaquia, Yugoslavia, Albania y de la URSS, al menos en sus estructuras más obvias. Es cierto que hubo valientes chinos en Tian’anmen, muertos por la libertad, pero no es menos cierto que el Mundo Occidental no ha tenido valor de acabar lo que supuestamente empezó, quizá porque tenía otros planes comerciales.
China es hoy, con diferencia, la potencia mundial emergente más poderosa de la tierra. Tiene el decidido afán de acabar con la hegemonía capitalista americana.... y sustituirla por la suya. Y si para ello ha de seguir gobernando con la mano izquierda desde la represión más terrible, la más absoluta de las miserias para su pueblo, la explotación de mano de obra infantil, el sacrificio humano de niñas y el liberticidio, mientras con la derecha saluda al capitalismo salvaje – otra nueva suerte de capitalismo de Estado - y se convierte en el socio comercial preferente de Europa, lo hará porque tiene 1300 millones de almas para hacerlo y ningún recelo en justificar los medios por el fin.
Pero no sólo es China. Corea mantiene su régimen intacto tras derrotar al poderoso EE.UU. La Monarquía de la dinastía Castro – también convertida, eso sí, al capitalismo turístico sexual - sigue agarrotando Cuba con la misma hoz, el mismo martillo y la misma opresión con que golpea a su pueblo desde hace décadas con la permisividad de la cúpula dirigente, que explota abiertamente esta fuente de ingresos.
Y, por si fuera poco, se ha extendido el manto de populismo y de represión a Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, se pretende Honduras y - en versión más suave – se contempla con simpatía al Lula de Brasil, a la Kirchner de Argentina, al propio Obama en los EE.UU y al analfabeto funcional del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; ese que en su cruzada particular por cambiar la historia, erige estatuas a Durruti, cierra el Valle de los Caídos, proclama la retirada de los crucifijos de escuelas, cuarteles y hospitales y se planta en el Muro de Berlín, diciendo que los españoles teníamos muy próxima la sensación de la caída del muro, porque “acabábamos de vivir la caída del muro de Franco.” No hay muros intelectuales ni escrúpulos para esta bestia, cuando se refieren al pasado. Pero ¡ay del que tenga que contar con él en el presente! ¡Que se lo pregunten a los 16 españoles del Alakrana, ahora que por la traición con el Playa de Bakio somos el objetivo de todos los piratas del mundo!
Y sigue también en pie el capitalismo salvaje. El que hizo que nacieran - antes de corromperse bajo el yugo soviético - todas las reivindicaciones justas del obrero, explotado por una fórmula de libertad que consiste en dejarle elegir... la forma de morir. El que hizo nacer el marxismo como forma de rebeldía.
Este capitalismo que hace ahora aguas merced a su propia voracidad y que, ante la falta de oposición del estado totalitario y universal soviético, impone ahora una nueva dictadura igual de universal que la otra, llamada globalización económica, que supone, entre otros desastres, la liquidación de muchos servicios públicos, la precarización del trabajo, la deslocalización salvaje, la competencia desleal de mano de obra desesperada... Y que, sin embargo, se descompone en paro, quiebras, destrucción de riqueza, abandono de las clases medias, y aniquilación de cualquier principio moral que dote a los pueblos de capacidad de reacción.
En definitiva, el único gran triunfador de la caída del muro es ese otro oscuro muro de silencio, de poder, de sombras que manejan nuestras vidas como el Gran Hermano de Orwell - o de SITEL – y que unos llaman Bilderberg, otros G-8 y Banco Mundial, otros masonería y algunos, simplemente, SISTEMA.
No sabríamos decir si el mundo de hoy es mejor que el de antes de la caída del muro, porque a todo hay quien gane; lo que sabemos es que no es bueno, que las desigualdades continúan y se acentúan. Que el dinero es un verdadero muro infranqueable, como lo es la corrupción política; que aún quedan muchos muros de la vergüenza como el de Cisjordania o el del Sahara. Sabemos que ni comunismo ni capitalismo son la solución de nada y que aún queda una tercera vía, que es el nacional-sindicalismo.
En los próximos días la Memoria Histórica oficial volverá a engañar a los nuevos parias, contándoles las heroicidades de El Campesino y del asesino Carrillo, y negándonos el mínimo derecho al recuerdo y la reivindicación.
Comenzamos noviembre recordando a intelectuales como Ramiro de Maeztu, a jonsistas como Ramiro Ledesma, a estudiantes falangistas como Alejandro Salazar, a las miles de víctimas de Aravaca y de Paracuellos, asesinados por los mismos que construyeron el muro y seguiremos así, camino de un nuevo 20 de noviembre en que nos asesinaron a José Antonio; porque no han caído aún los muros de la injusticia, de la mentira, de la incomprensión y la sinrazón; Aún así, seguiremos lanzando nuestro mensaje, escalando cuantos muros nos levanten delante; seguiremos siendo la única alternativa. Acomódense y escúchennos.
4 Noviembre 2009
Aunque ya lo hemos ofrecido por otros medios, no queremos privar a nuestros oyentes de este reportaje llevado a cabo el año pasado, durante la conmemoración del 75 aniversario de La Falange, por iniciativa de Fernando Anaya, Abogado, que reunió a buena parte de la familia azul en torno a un escenario de teatro. Junto a Fernando Anaya, el historiador hispanista Arnaud Imatz, que disertó sobre la figura de José Antonio y el hecho de la fundación, y los periodistas Alfredo Amestoy y Eduardo García Serrano, que leyeron magistralmente el dicurso fundacional
4 Noviembre 2009
Pensando en los que tienen menos tiempo para estar ante el ordenador, para que les sea más fácil conocernos a los que tienen que atender obligaciones muy diversas (laborales, familiares...) y también puedan tener un aperitivo de lo que decimos en nuestro programa.
Ponemos en marcha estos resúmenes en nuestro canal Youtube, una plataforma que desde hace ya tiempo es muy popular entre los usuarios de Internet, que comparten enlaces por e-mail y a través de redes sociales e insertan videos de su agrado en sus blogs y webs personales.
Os animamos a hacerlo con estos resúmenes, para que todo el mundo pueda, a través de ellos, conocer nuestro programa y animarse a escuchar los programas íntegramente.
3 Noviembre 2009
Por fin podéis ver la edición número 27 de La Gran Esperanza en su versión íntegra en el servidor Megavideo. Con Pilar Muñoz como invitada examinando las causas del odio ideológico y el resto de contertulios habituales de La Gran Esperanza analizando asuntos candentes como las detenciones de "Falange y Tradición" que hoy el diario proetarra Gara vuelve a distorsionar .
Como se trata de un video largo es recomendable tener paciencia si no se dispone de una buene conexión a internet . Puedes sufrir pequeños cortes.
Os recordamos que estevideo se puede insertar en webs y blogs y se puede compartir a través de diversas plataformas y redes sociales.
31 Octubre 2009
Hemos asistido estas dos últimas semanas a varios acontecimientos que han llamado poderosamente la atención de este programa. Tanto, que nos preguntamos si, realmente, estamos a las puertas de la clandestinidad; de la necesidad de recluirnos en catacumbas y refugios, de irnos a las montañas para poder seguir profesando una fe, una ideología y una actitud ante la vida y la sociedad, políticamente incorrectas.
Hemos asistido a la concatenación de actuaciones policiales, jurídicas, políticas y mediáticas, destinadas todas a mostrar que los falangistas, los disconformes, los disidentes con el régimen y con el sistema, somos eso que los políticamente correctos llaman "fascistas", en la acepción más "democrática" del término, que es aquella que nos convierte en execrables, en intolerantes, en odiosos, en peligrosos ultraderechistas fanáticos dignos del mayor de los desprecios, de las más duras condenas y de la persecución sin fin.
Hemos visto cómo se establecían equivalencias insostenibles entre grupos afines a nuestra concepción de España y bandas terroristas con miles de muertos a sus espaldas. Cómo se detenía a cinco "fachas" - supuestos autores de pintadas y amenazas - y se publicaban sin piedad todos sus datos personales poniéndolos en peligro; cómo se penaba con años de cárcel a libreros y editores discrepantes, por esta causa, precisamente: por la de discrepar y hacer uso del irrenunciable derecho constitucional y humano a la libre expresión y difusión de ideas; cómo se aplicaba por primera vez en la historia de los Tribunales de Madrid, donde entre otros reside La Audiencia Nacional, el agravante de odio ideológico, a un supuesto ultra.
Y es que se trata en todos los casos de esto: de Odio ideológico y de persecución. Pero no somos los autores de ese odio, sino sus víctimas. No entraremos, en este programa, a valorar en sí mismos los hechos imputados en cada uno de los casos anteriores, porque poco importan. Poco nos importan a nosotros, pero sobre todo, poco les importan al Sistema. No es eso lo que están juzgando. No son los hechos concretos y su punibilidad. Juzgan una actitud, una ideología, una manera de mantenerse de pie en la vida política. Juzgan, en sí mismo, el hecho de ser falangista, fascista o ultraderechista, que a ellos tanto les da.
Es un paso más en la persecución ideológica sin fin. Quieren que perdamos nuestra memoria. Sí, que no podamos recordar a nuestros muertos; a esos que, como Ramiro Ledesma, celebramos en estos días y que un 29 de octubre de 1936, fueron asesinados en las tapias del cementerio de Aravaca, por el odio y el rencor de los mismos que hoy imponen su ley de Memoria Histórica. Quieren arrancar de calles, plazas y libros, todos los recuerdos, todas las referencias a su derrota y a su sinrazón. Y si alguien discrepa y escribe sobre ello, se le encierra, se le persigue, se le silencia y se incinera el cuerpo del delito: el libro.
Quieren, en definitiva, encerrar en profundas mazmorras cuerpos y almas. Odio ideológico, dicen. Han encontrado odio ideológico con sólo rascar en la cámara de vídeo de un vagón de metro. No lo encontraron en todos y cada uno de nuestros muertos a manos de ETA. No los han encontrado en los sabotajes de que somos víctimas allá donde nos manifestamos bajo los cascotes. Tampoco en las declaraciones del difunto Rubianes, o en las banderas nacionales quemadas en Cataluña y Vascongadas. No encuentran odio ideológico en el asesino de Paracuellos, en Santiago Carrillo, que pasea su calavera viviente por parlamentos, tertulias y conferencias.
No hay, por supuesto, odio ideológico en esa farsa viviente que es el "intolerante" Esteban Ibarra, ni en quienes al grito de "Patada en la cabeza" y "Nacidos del odio, 100% antifascistas" acudían entonces y acuden hoy, cada vez que tienen oportunidad, a reventar cualquier manifestación o expresión libre de ideas, de esos que ellos llaman fascistas y a los cuales, por lo visto, ni odian ni han odiado nunca.
Hoy hablaremos de odio ideológico. De ese odio ideológico hacia todo lo que nació otro 29 de octubre de 1933, en el Teatro de la Comedia, y que sustenta buena parte de nuestro cuerpo doctrinal e ideológico: Falange Española. El odio por el que desde entonces, no pueden perdonarnos. No perdonan nuestra integridad, nuestra valentía de ser fieles a una idea, a unos valores, a un tiempo pasado y a un futuro prometedor. No perdonan que nuestras manos abiertas y extendidas al cielo fueran siempre un canto de amor, frente a sus gritos de odio.
Pero hagamos un aviso a navegantes. A aquellos que creen que son diferentes, que no va con ellos, que sólo hace falta acatar alguna que otra regla para ser tolerados: esto no es contra Josué, ni contra Ramón, Carlos, Oscar o Juan Antonio, ni sólo contra Javier, Ignacio, Borja, Fermín o David. Esto es contra todos ellos y contra cada uno de nosotros. Los que pensamos diferente. Los que siendo odiados hasta el infinito, no odiamos nunca, pero seremos condenados por ello. Parafraseando a Martin Niemöller, cabrá decir aquí:
"Primero vinieron a buscar a los nacionalsocialistas, y no dije nada, porque yo no era nacionalsocialista; luego vinieron por los franquistas, y no dije nada, porque yo no era franquista; luego vinieron por los tradicionalistas y no dije nada, porque yo era falangista; luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".
Al menos nosotros creemos que hoy, como entonces, "no acabaran con nosotros donde ellos quieran sino donde nosotros queramos". Acomódense y escúchennos.
31 Octubre 2009
Grabado el 30 de octubre en la Sede Nacional de La Falanage y con la psicóloga Pilar Muñoz como invitada principal, abordamos el asunto del "odio ideológico" que se ha utilizado por primera vez como un agravante jurÍdico con tintes de persecución. Pilar Muñoz analiza en LGE el antagonismo entre contrarios políticos, teorías de grupos y como se va configurando el proyecto de ingeniería social por el que poco a poco se convence a la sociedad de que hay que odiar a los fascistas que están fuera del sistema.
Además, recordamos la muerte de Ramiro Ledesma, un caso paradigmático de odio ideológico del pasado, y analizamos las detenciones y los sucesos en torno al grupo autodenominado "Falange y Tradición" en lo que puede ser la nueva aplicación del último juguete judicial del sistema.
PATRIOTAS LIBERTAD
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